Pin It

Widgets

Crystal River: El refugio de los manatíes

Fundado en 1983, el Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River fue creado específicamente para la protección de los manatíes de Florida, integrando una de las más de quinientas reservas nacionales de vida silvestre que se han establecido en Estados Unidos para la protección de la fauna salvaje y los espacios naturales. El refugio abarca un área que comprende los santuarios invernales de los manatíes en Crystal River, así como varias islas y ensenadas de Kings Bay, que engloba un sistema de islotes, canales de agua y humedales que vierten sus aguas en el golfo de México, en Estados Unidos.

Los manatíes del refugio pertenecen a una subespecie del manatí antillano y son nativos de Florida. Estos grandes seres acuáticos son unos de los mamíferos más pacíficos del planeta, pasando la mayor parte de su tiempo buscando e ingiriendo las plantas ribereñas, las hojas de mangle o las algas del lecho marino en las aguas poco profundas. Los manatíes viven tanto en las aguas dulces como saladas, cerca de las costas, alcanzando un tamaño de entre tres y cinco metros, y un peso entre trescientos y quinientos kilogramos, pudiendo llegar a consumir hasta cincuenta kilos de alimento al día. Los manatíes son seres solitarios, aunque se congregan en manadas para su apareamiento en la época de celo. En ciclos de entre dos y cinco años las hembras dan a luz una cría, que al nacer ya alcanza un peso aproximado de treinta kilogramos y mide poco más de un metro de longitud. La cría depende totalmente de su madre y permanece con ella por lo menos dos años, un periodo en el que la hembra se encarga de cuidarla y amamantarla, dándole leche hasta que sus dientes están bien formados para masticar alimentos duros. Los manatíes alcanzan la madurez a los cuatro años de edad y pueden llegar a vivir hasta ochenta años.

Estos inofensivos mamíferos han sido cazados en el pasado principalmente por su carne, aunque en la actualidad son especies protegidas por el hombre y apenas cuentan con depredadores naturales, aunque algunos manatíes jóvenes mueren durante sus primeros años al ser atacados por cocodrilos y aligátores. Se piensa que las orcas atacan a los triquéquidos, pues no tienen la velocidad necesaria para defenderse de sus ataques, además, los dientes de los manatíes tampoco pueden ser usados como armas defensivas, aunque por lo general se mueven en zonas de la costa de poca profundidad donde las orcas aparecen en raras ocasiones, por lo que se cree que estos casos de depredación son muy poco frecuentes.

Los manatíes son sensibles a las bajas temperaturas, y al igual que los humanos, son susceptibles a la hipotermia en los meses de invierno, pudiendo sufrir colapsos térmicos que les ocasionen la muerte si la temperatura del agua desciende por debajo de los veinte grados, provocando que su tracto digestivo se cierre. A diferencia de los cetáceos, carecen de una gruesa capa de grasa que los proteja del frío, de hecho, y por raro que parezca, comparten un antepasado común con los elefantes. La acentuada dependencia del calor de los manatíes que viven por encima de la línea del Trópico de Cáncer, ha convertido a la zona de Kings Bay y Crystal River en un refugio invernal casi perfecto para ellos, donde decenas de conductos repartidos por la bahía bombean agua dulce a una temperatura constante de veintidós grados durante todo el año.

Esta simbiosis entre humanos y manatíes suscita numerosas polémicas debido a la explotación turistica que se hace de estos apacibles herbívoros y la dependencia generada de estos seres por los entornos humanos. Algunos afirman que esta situación es positiva para la protección y recuperación de esta especie en peligro de extinción, pues su población invernal ha pasado de unos treinta individuos en la década de 1960 a más de seiscientos en la actualidad, reflejo de su nueva prosperidad en el estado de Florida, donde se han alcanzado los cinco mil ejemplares aproximadamente. Según los ecologistas, esta situación implica la privación de sus habitats naturales, pues los manatíes dejan de migrar y se vuelven dependientes de estas fuentes artificiales de calor, como las tuberías que descargan el agua caliente de las centrales eléctricas, concentrándose en zonas densamente pobladas por los humanos.

Debido al gran aumento de su población en la zona, los manatíes han terminado por convertirse en auténticas celebridades en Crystal River, donde el tráfico marítimo debe detenerse a su paso, contando incluso con una estatua delante del ayuntamiento local. Los habitantes de Crystal River estan acostumbrados a cohabitar con los triquéquidos, a los que pueden ver con tan solo salir de sus casas y observar a las decenas de manatíes nadando, holgazaneando y durmiendo por los canales de la ciudad, convirtiendo al manatí de Florida en una especie salvaje casi urbanizada, pues en ningún otro lugar puede verse a la gente entrar en el agua y nadar con los manatíes, interactuar con ellos o incluso tocarlos. Según los ecologistas, este grado de intimidad con un animal salvaje amenazado y protegido por las leyes no debería de permitirse, y aunque las autoridades de la reserva nacional de vida salvaje han acordonado zonas de protección donde la gente tiene prohibido el acceso, los manatíes se adentran incluso en las propiedades privadas, creando constantes conflictos entre los touroperadores, los propietarios de tierras y los conservacionistas.


Manatí en el Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida, Estados Unidos
prefvotuporanga


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
Warren Long


Manatí en el Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
U.S. Fish and Wildlife Service Headquarters


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
U.S. Fish and Wildlife Service Headquarters


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
U.S. Fish and Wildlife Service Headquarters


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
U.S. Fish and Wildlife Service Headquarters


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
Florida Fish and Wildlife


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
psyberartist


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
Paul Clark


Refugio Nacional de Vida Salvaje de Crystal River, Florida
U.S. Fish and Wildlife Service Headquarters