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Kamchatka: Tierra de hielo y fuego

En nuestro planeta existen ciertos lugares tan bellos, salvajes y frágiles bajo la acción del hombre que quizás jamás deberíamos visitar. Lugares tan remotos e inexplorados que quizás no deberían perder tal condición. La península de Kamchatka es una de estas regiones excepcionales de nuestro planeta, un lugar que destaca por la gran concentración y variedad de sus fenómenos geológicos, donde la interacción entre volcanes y glaciares activos confiere al paisaje un indomable dinamismo y una gran belleza. Esta península volcánica se ubica en Siberia, internándose en el Océano Pacífico y contando con una longitud de 1250 kilómetros que son surcados por dos cadenas montañosas que guarecen numerosos volcanes activos, convirtiendo a Kamchatka en una tierra de intensa actividad sísmica, donde es habitual la presencia de géiseres, aguas termales, fumarolas o mantos de hielo. Con una densidad de población de apenas una persona por cada dos kilómetros cuadrados, esta península constituye un sueño para aventureros o exploradores, un lugar vetado a los extranjeros por la Unión Soviética durante casi cincuenta años, pues sus lejanas fronteras no comenzaron a revelar al mundo sus tesoros naturales hasta 1990.

Kamchatka es una tierra salvaje dominada por lagos y ríos impetuosos que albergan la mayor diversidad de salmónidos conocida en el mundo, espectaculares costas a lo largo del mar de Bering, que sustentan grandes colonias de aves marinas, o la belleza de sus volcanes, que cobijan una amplia gama de flora del Paleártico, incluyendo un gran número de especies amenazadas y al menos dieciséis especies endémicas. Entre sus numerosos volcanes, destaca por su belleza el volcán Kronotsky, cuyo cono simétrico lo convierte en uno de los volcanes más bellos y menos conocidos de nuestro planeta, con un perfil casi perfecto, igualado tan sólo por el Monte Fuji en Japón o el Mayon de Filipinas. Las erupciones de este volcán formaron hace miles de años corrientes de lava que bloquearon el curso del río Listvenichnaya al comienzo del Holoceno, creando el mayor lago de Kamchatka, que recibe el mismo nombre que su creador.

Abarcando el área de este imponente volcán, junto a la costa este de Kamchatka, se encuentra una de las joyas de la naturaleza de nuestro planeta: la Reserva Natural Kronotsky, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1996. Un lugar que suele concentrar a numerosos científicos que acuden a estudiar una de las regiones geológicamente más dinámicas del mundo, y muy pocos turistas, apenas tres mil al año, que deben pagar más de quinientos euros para viajar en helicóptero por estas apartadas regiones, pues no existen carreteras que atraviesen este reino de lo salvaje.

La Reserva Natural Kronotsky comprende una superficie de más de once mil kilómetros cuadrados de volcanes y géiseres, tundra y glaciares, lagos de aguas diáfanas y ríos colmados de peces, árboles bajos y extensas praderas que integran el hábitat de grandes mamíferos como el caribú o el oso pardo, al que es frecuente verlo zambullirse en las corrientes de los ríos pescando salmones. Los biólogos consideran que casi una cuarta parte de los salmones del Pacífico son originarios de Kamchatka, una más que abundante fuente de alimento en esta región, por lo que en la reserva natural podemos encontrar algunos de los osos pardos más grandes del mundo, llegando a alcanzar más de media tonelada de peso. Además del oso, en Kamchatka podemos encontrar muchos otros carnívoros como el lobo, el zorro ártico, el lince, el glotón, la comadreja o la nutria de mar, u otros herbívoros como el reno y el alce, así como diversos roedores como las liebres, la marmota, los lemmings y varias especies de ardillas. Además, la península integra el lugar de reproducción de numerosas aves rapaces, atraídas por el desove del salmón, como el pigargo de Steller, la mayor águila del planeta, así como el águila real, el halcón gerifalte o el halcón peregrino.

Desde el punto de vista geológico, la Reserva Natural Kronotsky es única por diversas razones, albergando varias cordilleras con numerosos volcanes activos y extintos, incluyendo el volcán activo más alto de Eurasia, el Kliuchevskoi, que se alza a una altura de 4.750 metros. En este majestuoso escenario natural se encuentra un lugar conocido como el Valle de los Géiseres, ubicado en una zona tan desconocida y virgen de nuestro planeta que no fue descubierta hasta mediados del siglo XX, integrando la segunda mayor concentración de géiseres del mundo. Una larga cuenca de seis kilómetros de largo con aproximadamente noventa géiseres y cientos de manantiales de aguas geotermales, así como charcas de lodo burbujeantes y respiraderos volcánicos. Entre los géiseres del valle destaca el Velikan, un gigante que expele toneladas de agua a más de veinticinco metros de altura cada seis horas, con erupciones que pueden durar más de un minuto.

A pesar de los importantes daños causados por el hombre, como la excesiva explotación pesquera o el antiguo comercio de pieles, en la actualidad, la vida salvaje prospera en Kamchatka gracias a la baja densidad de población humana y al escaso desarrollo de la industria en la zona. Una tierra indómita y bella que se adentra en las aguas del océano, donde podemos encontrarnos con minas de oro abandonas o campos de lava congelados que se extienden por kilómetros. Un feudo de la naturaleza caracterizado por la dureza de su clima, por los volcanes y glaciares que forjaron su pasado y fraguan su presente. Una región conocida como la tierra del hielo y el fuego.


Kamchatka, Siberia, Tierra de géiseres y volcanes
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Caldera de Ouzon, Kamchatka, Siberia
Sputnik Mania


Kamchatka, Siberia
Sputnik Mania


Osos pardos en Kamchatka, Siberia
Harald Deischinger


Kamchatka, Siberia
Sergey Glavatskikh


Kamchatka, Siberia
Harald Deischinger


Kamchatka, Siberia
Russell Neches


Kamchatka, Siberia
Russell Neches


Erupción del volcán Karymsky, Kamchatka, Siberia
Russell Neches


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Sputnik Mania


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Kamchatka, Siberia
Einar Fredriksen


Volcán Koryaksky, Kamchatka, Siberia
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