Pin It

Widgets

Dettifoss y el Cañón Jökulsárgljúfur: La fuerza del deshielo

Nuestra entrada de hoy nos traslada al nordeste de Islandia, donde se encuentran las célebres cataratas de Dettifoss. Una impresionante cascada que abarca cien metros de ancho y desciende impetuosa desde una altura de cuarenta y cuatro metros hasta el cañón Jökulsárgljúfur, que comparte nombre con el parque nacional que comprende estas tierras. Las aguas de Dettifoss son alimentadas por el río Jökulsá á Fjöllum, que nace de la fusión de los mantos de hielo del glaciar Vatnajökull. Su caudal presenta grandes variaciones, siendo moderado durante el gélido invierno, mientras que en verano oscila entre los quinientos y los setecientos metros cúbicos por segundo, mostrándonos toda su fuerza y poderío durante las tardes, ya que la máxima fusión del hielo tiene lugar durante el mediodía. Un ensordecedor rugido da la bienvenida a las cataratas más caudalosas del viejo continente, un asombroso espectáculo natural dominado por la fuerza y la vehemencia de las aguas descendiendo hacia la sima y los imponentes muros del cañón Jökulsárgljúfur. Un sobrecogedor lugar donde se rodó la escena inicial de la película Prometheus.

Dettifoss se encuentra bajo la línea que marcan los altos muros del cañón, dominado a ambos lados por los acantilados. Desde el oeste, es posible contemplar una vista completa de su vertiginoso descenso, y tras un corto paseo podemos situarnos sobre la presa natural de lava solidificada y el plano de falla que determinaron la ubicación de la cascada. El agua del río se nos muestra en esta zona casi siempre oscura debido a los sedimentos, aunque las inundaciones mudan sus tonos, tornándolos casi negros, con sus aguas cargadas de escombros.

El Jökulsárgljúfur conforma el hermoso cañón que el río Jökulsá á Fjöllum ha ido labrando durante los siglos. A lo largo de sus treinta kilómetros de recorrido nos encontramos con algunos de los paisajes más bellos de toda Islandia, donde se han registrado más de doscientas especies de plantas vasculares creciendo entre los resguardados ángulos de sus paredes, que semejan colosales muros de piedra erigidos por fuerzas sobrenaturales. Las aguas cristalinas que brotan de sus grietas entran en claro contraste con las turbias corrientes glaciales que se arremolinan en el fondo del cañón, así como con las características aguas del Jökulsa à Fjöllum, que presentan un aspecto blanquecino debido a los finos sedimentos que arrastran. Un imponente recorrido que atraviesa las cascadas de Selfoss, a pocos kilómetros al sur de Dettifoss, al igual que Hafragilsfoss, a escasos kilómetros hacia el norte, además de las cataratas de Réttarfoss y Vigabergsfoss, conformando un increíble entorno moldeado por el vigor de las aguas del deshielo y la actividad volcánica.

El singular paisaje que rodea al cañón cobró forma hace aproximadamente unos ocho mil años años, cuando un volcán que se encontraba bajo el lecho del río Jökulsá á Fjöllum y las capas de hielo glacial entró en erupción violentamente, provocando devastadoras explosiones de fuego, gases y vapores de agua, además de grandes inundaciones. Las cumbres que orillaban el río fueron devastadas, por lo que en la actualidad podemos contemplar sus ruinas, los vestigios de aquellas montañas alternándose con las formaciones volcánicas en tan caóticas y bellas gargantas.

Al norte del Parque Nacional Jökulsárgljúfur podemos contemplar otra de las grandes maravillas naturales de Islandia. Un hermoso cañón de casi cuatro kilómetros de largo y uno de ancho, cercado por muros de roca que alcanzan los cien metros de altura, donde la densas masas forestales compuestas por abedules, sauces, alerces y abetos pueblan esta hermosa depresión en forma de herradura. Ásbyrgi fue creado por dos catastróficas e inmensas inundaciones originadas en el Vatnajökull, un coloso que integra el mayor glaciar de Islandia y el segundo de Europa. La primera de estas inundaciones tuvo lugar hace unos diez mil años, mientras la segunda de ellas hace tan solo tres mil. Estas oleadas de agua, barro y roca provocaron la completa desaparición de la base rocosa, dejando tras sí los inmensos acantilados y las severas huellas a lo largo del río hasta su origen en el glaciar.

El Parque Nacional Jökulsárgljúfur comprende un espectacular paisaje dominado por gargantas, simas y cañones esculpidos por las impetuosas aguas del deshielo, que se tornan en violentas cascadas a lo largo de su recorrido, a través de estas cambiantes tierras que conforman una de las zonas con mayor actividad volcánica de Islandia. Un lugar donde contemplar al enfurecido Dettifoss durante las épocas estivales, cercado por los imponentes muros de roca basáltica.


Las cataratas de Dettifoss.  Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Neil D'Cruze


Las cataratas de Dettifoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Neil D'Cruze


Las cataratas de Dettifoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Neil D'Cruze


Las cataratas de Dettifoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Mekanoide


Las cataratas de Dettifoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Shadowgate


Las cataratas de Dettifoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Shadowgate


Cascada de Hafragilsfoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Geri


Río Jökulsá a Fjöllum recorriendo el cañón Jökulsárgljúfur. Islandia
Stig Nygaard


Las cataratas de Dettifoss. Parque Nacional Jökulsárgljúfur. Islandia
Peter de Ruiter


Cañón Jökulsárgljúfur. Islandia
Ulrich Latzenhofer