Pin It

Widgets

Denali: La montaña que reina sobre Alaska

El monte Denali, también conocido como monte McKinley, reina sobre estas tierras montañosas de Alaska cercanas al círculo polar ártico. Con sus 6194 metros de altitud integra el pico más alto de Norteamérica y el "seis mil" más septentrional del mundo, conformando la pieza central del majestuoso Parque Nacional de Denali. A pesar de no encontrarse entre las cien cumbres más altas del planeta, el ascenso a esta montaña es uno de los más complicados, pues se encuentra totalmente cubierta de nieve e hielo, con gigantescos glaciares descendiendo de sus faldas, donde los aludes de nieve son constantes y las temperaturas extremadamente bajas, llegando a alcanzar los 40º bajo cero, con tempestades que se producen súbitamente y alcanzan una violencia insospechada. Si a los inclementes factores de latitud, altitud y climatología le sumamos un desnivel de alrededor de 4.000 metros entre su base y la cumbre, podemos hacernos una idea de la hazaña que supone el coronarlo.

Este coloso y otras altas montañas de la Cordillera de Alaska conforman un muro natural que retiene la humedad procedente del Golfo de Alaska, provocando la existencia de dos regímenes climáticos diferentes dentro del parque nacional y comprendiendo diversos ecosistemas en sus diferentes altitudes. Al sur de la cordillera nos encontramos con una zona más caliente y húmeda, con un clima dominado por el mar, mientras al norte se encuentra una zona más seca y de clima continental, donde los inviernos son largos y fríos, así como cálidos y cortos los veranos.

El Parque Nacional Denali abarca una extensión de casi veinticinco mil kilómetros cuadrados de tierras salvajes, donde las formaciones boscosas de coníferas dan paso a la alta tundra alpina y a las cumbres coronadas por la nieve, conformando uno de los pocos ecosistemas subárticos que pueden considerarse intactos o casi inalterados por la intervención humana. Un lugar donde los animales salvajes deambulan por las tierras sin cercar, viviendo libres tal y como lo han hecho durante siglos.

Los glaciares cubren aproximadamente el 16 % del territorio del Parque Nacional Denali, pudiendo encontrar los de mayor tamaño en el lado sureste de la cordillera, ya que la nieve es mucho más frecuente en esta zona debido a que los vientos arrastran la humedad desde el golfo. Estos gigantes de hielo alcanzan longitudes que oscilan entre los treinta y los cincuenta kilómetros, sin embargo, el mayor glaciar del parque nacional, el Muldrow, de 51 kilómetros de longitud, se encuentra en el lado norte. Los glaciares de Denali han dejado su sello sobre estas tierras de diversas formas, siendo los "kettles" uno de los fenómenos geológicos más interesantes que podemos observar. Estos kettles o marmitas de gigante son excavadas en el frente o en el área de retroceso de un glaciar que se derrite rápidamente, aunque los mantos de hielo todavía permanecen sepultados bajo los sedimentos arrastrados. Cuando estos bloques de hielo finalmente se funden, los sedimentos se desploman al perder el soporte sobre el que se sustentaban, formando depresiones llamadas kettles, que tras llenarse de agua terminan por formar lagos como Wonder Lake, el más famoso del parque nacional, con una longitud de 6,4 kilómetros y 85 metros de profundidad. Un hermoso lugar desde donde puede observarse el colosal monte McKinley, conformando un paisaje de gran belleza escénica.

Denali alberga un ecosistema subártico único para el estudio del clima, los glaciares o los procesos geológicos, así como el impacto ecológico de un régimen de incendios naturales. Estos incendios forestales, en su mayoría causados ​​por rayos, son, según los científicos, un componente esencial para el ecosistema en estos bosques boreales. Estos incendios de considerable tamaño e intensidad son comunes al norte de la cordillera de Alaska, posibilitando un mosaico de comunidades vegetales de diferentes especies y edades. Tanto los hábitats como los ciclos vitales de la fauna y la flora dependen del proceso de rejuvenecimiento que establecen los incendios, tal y como ha ocurrido durante los últimos diez mil años. Aunque la vegetación en la reserva de Denali varía según la altitud, la línea boscosa no supera los ochocientos metros, por lo que la mayor parte del parque alberga una vasta extensión de tundra donde el permafrost domina los niveles superficiales del suelo. En las zonas bajas, como el área que rodea Wonder Lake, las piceas y los sauces pueblan los bosques, aunque la mayoría de los árboles y arbustos no llegan a desarrollarse plenamente debido a la dureza del clima y a la pobreza de sus suelos.

La vida salvaje de Denali se mece al son de las estaciones. Aquí, los inviernos son largos y duros, y la fauna que habita estás tierras se encuentra bien adaptada a la vida en la región subártica. Las fronteras del parque nacional guarecen a casi cuarenta especies de mamíferos, tales como el oso grizzly, el oso negro, el zorro rojo, el lobo gris, la ardilla ártica o el carnero de Dall en las zonas montañosas. La llegada de la breve primavera supone el regreso del 80 % de la avifauna de Denali, así como el despertar de los osos y ardillas de su profundo letargo, con un consecuente aumento de la actividad en la vida silvestre. El verano es la época para la cría y la preparación para la migración, la hibernación, o la estricta supervivencia para aquellos que se mantienen activos durante el invierno, como los caribúes o los alces, que deben estar constantemente en movimiento en busca de alimentos y evadiendo a los depredadores, como las manadas de lobos que siguen de cerca a sus presas. En esta época estival las flores silvestres adornan las campos y pendientes de Denali, mientras el salmón real y el keta bregan con las corrientes de estos ríos y arroyos, regalando a estas tierras una importante fuente de alimento.

Denali es mucho más que una montaña, es un cúmulo de ecosistemas donde la vida salvaje vive ajena a los desvaríos del hombre. Un paisaje montañoso salpicado de pequeños lagos, donde la vista se pierde entre las níveas cumbres y sus vastas extensiones de tundra, que integran la mayor parte del parque nacional, además de los pantanos de turba y la hermosa vegetación de la taiga, un bioma que constituye la mayor masa forestal de nuestro planeta.


Parque Nacional Denali. Monte McKinley. Alaska
Denali National Park and Preserve


Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Parque Nacional Denali. Alaska
Maureen


Parque Nacional Denali. Alaska
faungg's photo


Parque Nacional Denali. Alaska
faungg's photo


Wonder Lake y Monte McKinley. Parque Nacional Denali. Alaska
Gregory "Greg" Smith


Glaciar Yanert. Parque Nacional Denali. Alaska
lns1122


Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Osos grizzly entre flores silvestres. Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Carnero de Dall en el Parque Nacional Denali. Alaska
Jeff Hitchcock


Parque Nacional Denali. Alaska
Salil Wadhavkar


Cisnes chicos volando sobre el Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Alce entre los arbustos en el Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Parque Nacional Denali. Alaska
Denali National Park and Preserve


Parque Nacional Denali.Alaska
Denali National Park and Preserve