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Las montañas Virunga: El último refugio de los gorilas de Ruanda

Entre los montañosos territorios del noroeste de Ruanda, se alzan los volcanes de la Cordillera de Virunga cobijando una densa e impenetrable selva que conforma uno de los últimos refugios para los gorilas de montaña. Un lugar donde se encuentra el primer parque nacional que se creó en el continente africano hace ya casi un siglo, en el año 1925. Nos referimos al famoso Parque nacional de los Volcanes, donde se encontraba la base de la célebre zoóloga estadounidense Dian Fossey, quien enfrentó y combatió a los cazadores furtivos que llevaron a los gorilas de montaña a su casi extinción. Tristemente, su valiente tenacidad le costó su propia vida.

Estos grandes gorilas moran en estas selvas brumosas y frías de las montañas volcánicas de Virunga, entre los dos mil y los cuatro mil metros de altitud. Son seres muy sociales que viven en comunidades cohesionadas de unos diez individuos, siendo liderados por un macho de lomo plateado que se encarga más de defender al grupo que al propio territorio. Su dieta se compone principalmente de cortezas, raíces, flores y frutos, siendo principalmente herbíboros, aunque también se alimentan en menor medida de larvas, caracoles u hormigas. Los machos pueden alcanzar los 1,8 metros de altura, superando normalmente los doscientos kilos de peso, por lo que necesitan ingerir más de treinta y cinco kilos de vegetación al día. Desgraciadamente, los asentamientos humanos que se ubican en las zonas cercanas a su hábitat merman las selvas que habitan para establecer sus cultivos o carreteras, relegando a los gorilas a zonas muy aisladas, por lo que existen casos de gorilas que llegan a robar los frutos de estos cultivos, generando tensiones con los humanos.

Estos hermosos seres nos recuerdan en numerosos aspectos a nosotros mismos. Sus recién nacidos suelen alcanzar un peso cercano a los dos kilos, siendo totalmente dependientes de su madre durante los primeros años, pues el destete ocurre a los tres años de vida, aunque la cría continua con su madre varios años más, ya que hasta los ocho años no suelen alcanzar la madurez. Los machos con el lomo negro son todavía inmaduros y generalmente no se reproducen antes de los quince. Su reproducción también nos revela numerosas similitudes, pues el gorila de montaña carece de períodos de celo o apareamiento, siendo la hembra la que normalmente consiente la reproducción. Ésta tiene un ciclo menstrual de 28 días y un período fértil de unos tres días al mes. El embarazo se prolonga durante ocho meses y medio y suele ser de una cría única, apareciendo rara vez la gemelación. Las hembras suelen criar cada seis u ocho años, dejando una descendencia de entre dos y seis vástagos en sus casi cuarenta años de fertilidad. Los machos de lomo plateado cuentan con harenes de unas tres o cuatro hembras, llegando a tener entre diez o veinte hijos a lo largo de su vida, que se prolonga por más de cincuenta años en libertad, pues carecen de depredadores naturales si no incluímos a los propios humanos.

En la actualidad, se estima que apenas quedan en el mundo unos setecientos ejemplares de esta especie en estado salvaje. Un censo realizado en el año 2003 confirmó que desde 1989 se había incrementado la población de los gorilas de montaña en un 17%, alcanzando un total de 380 ejemplares divididos en treinta diferentes comunidades dispersas por las montañas Virunga, así como un total de 320 en la Selva Impenetrable de Bwindi, en Uganda. Sin embargo, a pesar de esta leve mejoría, los gorilas de montaña siguen entre las especies más amenazadas y en peligro de extinción, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Una especie que ha sido condenada por los hombres a la pérdida de su hábitat, a la caza ilegal, a los contagios de enfermedades humanas y a las constantes guerras que han asolado el África Central.


Gorilas de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Las montañas Virunga. Ruanda.
Joachim Huber


Gorilas de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Las montañas Virunga. Ruanda.
Joachim Huber


Gorila de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Las montañas Virunga. Ruanda.
Joachim Huber


Gorila de montaña en Ruanda.
David Bacon


Madre de gorila de montaña y su cría en el Parque Nacional de los Volcanes. Ruanda.
Kate


Gorila de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Ruanda.
Kate


Comunidad de gorilas de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Ruanda.
Joachim Huber


Gorila de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Ruanda.
Kate


Gorilas de montaña en el Parque Nacional de los Volcanes. Ruanda.
Kate


Detalle de uno de los pies de un gorila de montaña. Parque Nacional de los Volcanes. Ruanda.
Lori Howe


Gorila de montaña en Ruanda.
Hjalmar Gislason


Gorila de montaña en Ruanda.
Hjalmar Gislason