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La Bahía de los Glaciares

El parque nacional de la Bahía de los Glaciares se ubica al sureste de Alaska, bañado por las aguas del océano Pacífico. Un lugar que presenta un paisaje dominado por glaciares de marea, cordilleras nevadas, litorales oceánicos y pronunciados fiordos, así como ríos y lagos de agua dulce. Una reserva natural que alberga una amplia flora, que ha tomado la tierra que los glaciares dejaron atrás, así como una gran variedad de fauna marina y terrestre que convierte a Glacier Bay en un auténtico espectáculo de la naturaleza.

La forma más fácil de acceder a la Bahía de los Glaciares es a través de los ferris, pues no existen carreteras que penetren en el parque. Pese a ello, cerca de 380.000 visitantes se acercan cada año a esta reserva natural de Alaska. Un parque nacional que cuenta con dieciséis glaciares, de los cuales, doce expulsan icebergs a las heladas aguas de esta bahía que hasta hace relativamente poco integraba un inmenso glaciar. Cuando navegamos a través de sus aguas podemos divisar hermosas costas e islas que hace tan solo doscientos años se encontraban completamente cubiertas por el hielo. Cuando el capitán George Vancouver recaló en estas heladas costas en el año 1794, él y su tripulación describieron a Glacier Bay como un gigante de hielo de más de un kilómetro de espesor en algunos puntos y más de treinta kilómetros de ancho, extendiéndose a lo largo de unos 160 kilómetros hasta la cordillera de San Elías. Ya en el año 1879, el naturalista John Muir descubrió tras visitar el lugar que el hielo se había retirado, permitiendo el acceso a la bahía.

De este modo, la vegetación retornó a estas costas ahora despejadas de hielo, por lo que los visitantes que acuden hoy en día a Glacier Bay tienen la oportunidad de observar el mismo proceso que tuvo lugar durante la última edad de hielo. La tierras cercanas a la boca de la bahía, liberadas de las garras de los glaciares, han sido conquistadas por la vegetación, estando ahora cubiertas por bosques de abetos. A medida que nos desplazamos hacia los campos de hielo, la vegetación es más joven y de menor tamaño, siendo cada vez más débil y tímida hasta alcanzar los imponentes muros de los glaciares, donde ni una brizna de hierba crece. En estas tierras, las etapas de sucesión ecológica son tan evidentes que ofrecen oportunidades sin precedentes para la observación científica, tanto para los glaciólogos, geólogos o biólogos, además de muchos otros científicos que han estudiado este increíble paisaje dinámico.

Los medios marítimos y terrestres se encuentran estrechamente entrelazados en el parque nacional, donde las aguas marinas representan casi una quinta parte de su territorio, por lo que la vida de prácticamente todos los animales de Glacier Bay se encuentra atada a la riqueza biológica de sus costas y aguas.

Cada verano, las ballenas jorobadas regresan a la bahía desde su retiro invernal en las aguas próximas a Hawái, alimentándose en las aguas cercanas a la costas del parque, al igual que los rorcuales aliblancos y las orcas. También es habitual poder observar a los leones marinos de Steller congregarse en las islas rocosas para aparearse o para descansar, mientras miles de focas alimentan a sus crías sobre el hielo flotante próximo a los arrecifes rocosos de las Islas Beardslee.

El parque también alberga diversas poblaciones de mamíferos terrestres y muchos de ellos también subsisten del medio marino. Los alces y los osos, por ejemplo, son nadadores consumados de larga distancia que pueden ser observados con frecuencia atravesando las aguas de la bahía para acceder a su alimento. Los osos se desplazan hasta las playas cuando la marea está baja en busca de suculentos percebes y almejas para completar su dieta. Por el contrario, los lobos y los coyotes prefieren desplazarse a través de la vegetación que cerca estos litorales para pasar inadvertidos, e incluso los animales habituales de tierras más altas como las marmotas o las cabras montesas también se sienten atraídos por estas orillas para alimentarse de algas o para lamer la sal de las rocas de la playa, por lo que podemos afirmar que en Glacier Bay el océano es realmente un elemento de unión para toda la fauna del parque.


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Frank Kovalchek


Glaciar Margerie. Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Raniel Diaz


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Jeri N


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski


Glaciar Margerie. Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Andrew "FastLizard4" Adams


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Christopher Michel


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Frank Kovalchek


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Frank Kovalchek


Lupinus cerca del glaciar Reid. Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Frank Kovalchek


Glaciar Reid. Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Frank Kovalchek


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski


Parque nacional de la Bahía de los Glaciares. Alaska.
Mark Byzewski